Qué hago yo, Richard Casey, en un pabellón de enfermos terminales? Todo es culpa del síndrome AAATO (Alguien Allá Arriba Te Odia). Supongo que ser el Increíble Chico Agonizante a mis diecisiete años es parte del gran plan que preparó Alguien Allá Arriba.
Pero espera: todavía no muero. O sea, mi deber consiste en mantener la vida con chispa. Así que dedico mi tiempo a asustar a los visitantes del
